A las mujeres suelen surgirles muchas dudas cuando se encuentran embarazadas sobre si pueden conducir y, de ser así, cómo hacerlo. Es una pregunta tan habitual como lógica pues, durante el embarazo, algunas cosas en nuestra anatomía y organismo pueden cambiar. Te enseñamos cómo conducir si estás embarazada.

Generalmente se puede conducir estando embarazada hasta el tercer trimestre, eso sí, respetando una serie de medidas de seguridad vial de las que te hablamos. La distancia entre el airbag y tú debe ser de 20-25 centímetros. Éste debe orientarse siempre hacia el tórax y la cabeza, nunca al abdomen.

  • La distancia entre el airbag y tú debe ser de 20-25 centímetros. Éste debe orientarse siempre hacia el tórax y la cabeza, nunca al abdomen.

  • Deberás llevar el cinturón de seguridad puesto SIEMPRE a menos que esté contraindicado por tu médico. La banda horizontal del cinturón de seguridad debe colocarse a la altura de las ingles y no sobre el vientre ya que en caso de accidente o frenado brusco podría provocarle daños al feto. La banda superior del cinturón de seguridad se debe colocar entre los senos.

  • Durante el embarazo, existen algunas complicaciones como alteraciones en el nivel de azúcar en sangre, alteración de la visión, modificaciones de la tensión o problemas circulatorios que pueden dificultar nuestra capacidad de conducción. Siempre que existan síntomas de alguno de estos problemas u otros que consideres que podrían alterar tu capacidad de conducción, debes consultarlo a tu médico. De hecho, antes de conducir, debes consultarlo con tu médico, sea cual sea el momento del embarazo en el que te encuentres.

  • Es importante evitar los viajes largos de más de tres horas y parar cada hora para poder estirar las piernas, hidratarse y orinar.

  • Hay que conducir con la espalda lo más recta posible y adaptar el asiento para estar lo más cómodas posibles sin que esto afecte a nuestra capacidad para llegar y manejar los pedales.

  • Es importante evitar las maniobras bruscas o las frenadas súbitas.

  • Durante el último trimestre del embarazo generalmente se desaconseja la conducción.

  • Después del parto será el médico quien deba decidir cuándo podremos volver a conducir.

Generalmente existen dos periodos de alto riesgo para la madre y para el bebé. El primero de ellos es el primer trimestre, momento en el que existe un mayor riesgo por desprendimiento de placenta o rotura uterina.

Durante el segundo y tercer trimestre los riesgos más relevantes son el desprendimiento de la placenta, hemorragia, lesión directa fetal y rotura del útero. El especialista que te atienda conocerá todas estas cosas y, por tanto, sabrá decirte con certeza si en tu caso está aconsejado o no la conducción.

Nuestro consejo es que nunca pases por alto la necesidad de realizar la consulta pues puede que padezcas alguna condición que te impida conducir con seguridad y al hacerlo podrías estar poniendo en riesgo tu salud, la de tu bebé y la de otras personas en la carretera. La prevención es la mejor arma, siempre.